lunes, 24 de octubre de 2016

20 de octubre 2016

Xavier Arreaga


Para los backs los peores balones son los que caen a la altura de la cintura, el defensor no sabe si rechazarlo con el pie o con la cabeza. 
Arreaga decide antes de que llegue la pelota. Cuando el delantero está de espalda trata de que no gire, y cuando encara, lo lleva para el lado menos favorable. No está en el foul sistemático y rotativo. Anticipando no comete infracciones. No pierde la marca por mirar la trayectoria de la pelota. 
Está en contacto físico con el delantero para saber su juego de posición. Personalidad ganadora, mentalidad comprometida, Juega con enorme poder de concentración, tiene capacidad de mando. Quita y pasa con el mismo toque. Sin problemas cuando mide a delanteros hábiles, aguanta la posición sin arriesgar a quedar eliminado. Un talento que no se rinde y que guarda siempre una solución, un último recurso. Marca con todo el cuerpo. 
Nunca se rinde estira el pie y llega exacto para la cobertura. Inteligente para repartir con criterio en salida. Parece que la va a perder y no la pierde, 
le basta con un toque para aclarar la jugada. El temple es el complemento insustituible todo lo que el DT pueda proponer en el pizarrón. A veces la ansiedad por llegar a la pelota antes que el rival genera descuido y se pierde la posición. Arreaga en el área marca de adelante. Porque de otra manera no llegaría a tiempo sobre todo en centros cortos, el delantero le pone el cuerpo y anticipa, no deja pasar y remata él.
Dentro del área grande prevalece más la astucia que la fuerza. 
El fútbol no es un asunto numérico, a veces un defensor impide un gol y cuatro no.

AB. ROBERTO BONAFONT - @RobertoBonafont
COLUMNISTA