viernes, 22 de mayo de 2015

El falso nueve.


Si Emelec no juega con ariete terminal en el área (Herrera o Escalada). 
Aparece Miler como falso 9 en fase ofensiva. Gana profundidad con los extremos y los giros de los interiores. Juega como pivote adelantado, con los compañeros que se muestran en función de su desplazamiento: Mondaini , Mena y Gaibor.

Si en la zona de elaboración existen problemas en la circulación del balón, 
Miler apoya en esta faceta del juego. Combina sus movimientos con los del medio campo. Se posiciona, finge estar distraído. Logra que el hombre marca deje de pensar en él. Y justo ahí decide que ha llegado su momento de intervenir en el juego. (Gol a Tigres, lanzamiento de Mondaini y cabezazo libre de Bolaños). 
Todo sistema racional posee un fundamento emocional. El tercer creador del esquema de De Felippe es Fernando Gaibor quien tiene espacio de maniobra entre defensores y volantes.

Conduce hacia adentro se asocia, cambia la dirección de la jugada y desafía en duelo directo al adversario, lo mide en velocidad; determina, elige y lanza al claro.

Cuando defiende hombre a hombre su referencia es el adversario. Cuando defiende en zona, su referencia es la pelota. Mena pura inteligencia emocional. 
Es la liturgia del pase con ventaja, que encuentra a Miler  libre para acercar el talento poseído. Define en espacio mínimo con gran disparo, con final indescifrable para el arquero. Inventa. Rompe el molde. Sin dificultad para ganar el primer metro, una condición que beneficia su juego con la fantasía que genera su zancada feroz.

AB. Roberto Bonafont - @RobertoBonafont
COLUMNISTA