viernes, 17 de abril de 2015

Rey de Copas.


Cuando un equipo sabe de lo que es capaz todo se reduce a tener paciencia. 
Al final la victoria llega. Zubeldía realiza entrenamiento integrado, es partidario del juego global. LDUQ defiende zona central con buena distribución de jugadores para negarle espacios de remate al rival. 
Araujo es el líder, su preocupación es la pelota, el claro y la marca. Está en su apogeo: habilidad, inventiva y anticipo. 
En pérdida de balón los extremos bajan a la altura de los pivotes defensivos (Vera-Hidalgo). Ayudando a cerrar las progresiones rivales por las bandas. 
La vieja aspiración de Zubeldía: que su equipo domine desde la tenencia abrumadora de la pelota. El pase tiene un claro contenido simétrico. 
La ambición está en juntar a los jugadores en campo contrario para someter al rival. Dominando el juego de posición para no quedar expuesto al contra ataque. Enrique Vera tiene asimilado el ida y vuelta, apoya constantemente a Hidalgo e intercambia juego interior con Jackson Quiñónez, en otras acciones se recuesta a la banda y junto a Madrid consigue que Rey de Copas sea más equilibrado y ancho. Respuesta con balón: equipo de toque corto, cambio de lado a partir de vértices con fuelle y explosión: Jackson Quiñónez , Matamoros y Morales dibujan triángulos, talentos dispuestos a saltar a la presión y dejar al oponente sin terreno ni pelota. 
Narciso es el primero en descolgarse, dentro del área su talento es decisivo. Quiñónez a veces cambia la verticalidad por control. Elabora más juego. 
Fantasía eficaz. Brújula dominante. Tiene intuición para saber donde caerá la jugada.

AB. ROBERTO BONAFONT - @RobertoBonafont
COLUMNISTA